Las pajitas, pitillos o sorbetes comestibles empiezan a competir con las de plástico

Las pajitas comestibles de la empresa Sorbos se comercializan en más  de 40 países. Se fabrican en Montornès del Vallès, en donde cuentan con unas instalaciones de 3.000 m2. Son el fruto de años de investigación y una inversión de más de 500 mil euros.

La idea fue de Víctor Manuel Sánchez, un criminólogo que ejercía de brand ambassador para una firma de licores. “Cuando preparaba los cócteles pensaba que la pajita era algo que no acababa de encajar hasta que una noche, en una demostración, di con la idea de crear pajitas comestibles, como una mejora de la experiencia gastronómica”, explica Sánchez, quien asegura que al llegar a casa esa noche estuvo hasta la madrugada buscando en internet si ya existía una producto similar.

 

Con la colaboración de un pastelero, Sánchez desarrolló el primer prototipo de pajita comestible y un equipo de expertos en ingeniería alimentaria de la Universidad de Barcelona le ayudó a conseguir la fórmula del producto.

Sabores diferentes

De limón, jengibre, chocolate, manzana verde, canela, lima, fresa, y sabor neutro. Tienen una durabilidad de un mínimo de 30 minutos en líquido frío y de 45 minutos en bebidas con hielo. 

 

Por: Roberto Contreras